16 de abril de 2026
Sorprende a tu familia y amigos con un postre que parece de pastelería pero que puedes preparar en casa sin complicaciones. El cheesecake helado de avellanas es esa combinación perfecta entre la cremosidad del queso, el sabor intenso de la crema de avellanas y la frescura que todos buscamos en los días calurosos.
En Metro, queremos que disfrutes de la cocina con los mejores ingredientes al mejor precio. Por eso, hoy te traemos esta receta que se ha convertido en la favorita de nuestra comunidad. Es un postre que se prepara en minutos, no requiere horno y tiene ese toque especial que lo hace irresistible. ¿Todo listo para poner manos a la obra?
Este postre combina una base crujiente de galleta de chocolate con un mousse de queso crema y crema de avellanas que se vuelve aireado y suave, y luego se enfría hasta obtener una textura firme pero cremosa, como un helado.
Veamos qué lleva el cheesecake de crema de avellanas y obtén como resultado una experiencia de sabor única que encantará a grandes y chicos.
Para la base crujiente:
Para el mousse de avellanas:
Para decorar:
Tritura las galletas de chocolate hasta obtener un polvo fino. Puedes usar una procesadora o, si no tienes, colócalas en una bolsa resistente y pásales un rodillo. En un bowl, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que todo se humedezca y parezca arena mojada.
Buena idea: Asegúrate de que la mantequilla no esté muy caliente para que no cocine las galletas. Solo debe estar a temperatura ambiente para integrarse bien.
Vierte la mezcla de galleta en un molde desmontable (de unos 20-22 cm de diámetro) y presiona firmemente con el fondo de un vaso o con una cuchara para compactarla bien, que cubra toda la base y un poco los bordes si quieres una base más alta.
Lleva el molde a la refrigeradora por al menos 30 minutos para que la base se asiente y esté bien fría antes de agregar el relleno.
En un bowl grande, bate el queso crema con una batidora eléctrica o un batidor de mano durante unos minutos, hasta que esté suave, cremoso y sin ningún grumo.
Ahora viene lo mejor: agrega la crema de avellanas de Cuisine & Co. al queso crema. Incorpórala poco a poco, batiendo a velocidad media, hasta que esté completamente integrada. Verás cómo la mezcla adquiere un color marrón claro y un aroma irresistible.
Buena idea: Agrega la crema de avellanas poco a poco, en lugar de toda de una vez. Esto ayuda a que se integre de manera más uniforme y logres una textura más suave y sedosa.
En otro bowl, vierte la crema de leche para batir (tiene que estar muy fría, recién salida de la refrigeradora). Bate a velocidad media-alta hasta que la crema doble su volumen y forme picos suaves, es decir, que al levantar las batidoras, la crema forme picos que se doblan ligeramente. No batas de más.
Buena idea: Usa la crema de leche bien fría para que el mousse quede más firme y aireado. Si hace calor, puedes poner el bowl y las batidoras en el congelador 10 minutos antes de empezar.
Con movimientos envolventes y muy suaves, incorpora la crema batida a la mezcla de queso y avellanas. Hazlo en dos o tres tandas y mezcla con una espátula de goma, desde el fondo hacia arriba para no perder el aire que le da esa textura de mousse.
Saca la base de galleta del refrigerador. Vierte la mezcla del mousse sobre la base y alisa la superficie con una espátula. Cubre el molde con papel film o tapa bien y lleva al congelador.
Antes de servir, saca el cheesecake del congelador y déjalo reposar unos 5-10 minutos para que sea más fácil de cortar. Desmolda con cuidado (pasa un cuchillo caliente por los bordes).
Decora con hilos de crema de avellanas, galletas de chocolate troceadas y, si gustas, algunas avellanas picadas. Sirve en porciones y disfruta de este delicioso postre.
¿Te sobró crema de avellanas? ¿Queso crema? ¿Galletas? Aquí te dejamos 7 buenas ideas para darles una segunda vida a estos ingredientes y seguir disfrutando.
Licúa dos cucharadas de crema de avellanas, un plátano congelado, un vaso de leche y unos cubos de hielo. Obtendrás un batido cremoso, energético y perfecto para el desayuno o lonche de los chicos.
Toma dos galletas de chocolate (de las que usaste para la base) y úntales crema de avellanas en el medio. Tendrás unas galletas sándwich caseras en minutos, ideales para la lonchera.
Prepara unos panqueques y úntales la crema de avellanas. Un desayuno delicioso para empezar el día.
Mezcla el queso crema sobrante con un poco de azúcar glass y vainilla. Sirve en vasitos con frutas de temporada (fresas, uvas, arándanos, mango) y tendrás un postre ligero y rápido.
Tritura las galletas que te quedaron y mézclalas con un poco de crema de avellanas hasta formar una masa. Forma bolitas y pásalas por cacao en polvo o coco rallado. Refrigera y tendrás unas trufas deliciosas.
Calienta ligeramente la crema de avellanas con un chorrito de leche hasta que tenga textura de salsa. Úsala para bañar helado de vainilla, brownies o frutas.
Si no quieres esperar las horas de congelación, prepara la misma mezcla del mousse y sírvela en vasitos individuales con una cucharada de base de galleta en el fondo.
El éxito de este cheesecake helado de avellanas está en los detalles. Aquí van algunos secretos para que te quede de revista:
En Metro, nos encanta ser parte de tus momentos especiales en la cocina. Por eso, para esta receta de cheesecake de avellanas, hemos seleccionado ingredientes que combinan calidad y ahorro, como nuestra crema de avellanas Cuisine & Co., que le da ese sabor intenso y cremoso.
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