15 de abril de 2026
Hay platos que tienen ese poder especial de reconfortar el alma y reunir a la familia alrededor de la mesa. Un buen fetuccini en salsa blanca es uno de ellos: esa pasta suave y deliciosa bañada en crema que nos hace sentir como en un restaurante italiano, pero en la comodidad de nuestro hogar.
Y si le sumamos una pechuga de pollo empanizada con panko, bien crocante por fuera y jugosa por dentro, tenemos la combinación perfecta para consentir a los nuestros cualquier día de la semana.
En Metro sabemos que los momentos especiales se construyen con ingredientes de calidad y recetas que funcionan. Por eso, hoy te traemos esta receta de fetuccini en salsa blanca con pollo al panko que es fácil de preparar, económica y queda tan cremosa y crujiente que querrás repetir una y otra vez. ¡Manos a la obra!
Antes de empezar, resolvamos la gran duda: ¿cómo preparar fetuccini en salsa blanca con pollo al panko fácil y rápido? La respuesta está en seguir unos pasos sencillos y tener los ingredientes adecuados.
Esta receta combina tres elementos clave: la pasta en su punto perfecto, una salsa blanca cremosa sin grumos y un pollo empanizado que quede super crocante.
Para el pollo al panko:
Para la salsa blanca:
Para la pasta:
En una olla grande con abundante agua hirviendo y una pizca generosa de sal, cocina los fetuccinis según el tiempo indicado en el empaque (generalmente de 8 a 10 minutos para pasta seca). Revuelve de vez en cuando para que no se peguen.
Buena idea: Antes de escurrir la pasta, reserva una taza del agua de cocción. Este líquido con almidón te ayudará después a darle más cremosidad y textura a la salsa.
Mientras la pasta se cocina, sazona las pechugas de pollo con sal y pimienta por ambos lados. Prepara tres platos hondos: uno con harina, otro con los huevos batidos y un tercero con el panko.
Pasa cada pechuga primero por harina, luego por huevo y finalmente por panko, presionando ligeramente para que el empanizado se adhiera bien.
Buena idea: Para que el pollo quede bien crocante, fríe en abundante aceite caliente, no en una sartén con poco aceite. Así el empanizado se dora parejo y queda crujiente por fuera, jugoso por dentro.
En una olla o sartén amplio, derrite la mantequilla a fuego medio-bajo. Agrega la harina y cocina por unos 2 minutos, moviendo constantemente con un batidor de mano, para que se cocine la harina y pierda el sabor a crudo. Verás que se forma una pasta.
Una vez que la salsa blanca esté lista, agrega los fetuccini escurridos directamente a la olla con la salsa. Mezcla bien para que toda la pasta se impregne de esa cremosidad.
Si ves que la salsa está muy espesa, agrega un poco del agua de cocción que reservaste. El almidón ayudará a que se integre perfectamente y le dará más textura.
Corta el pollo al panko en tiras o filetes y sírvelo junto a la pasta con salsa blanca. Puedes decorar con un poco de perejil picado o queso rallado por encima. El contraste entre lo crocante del pollo y lo cremoso de la pasta es simplemente irresistible.
Para que todos se chupen los dedos con este plato, aquí van algunos secretos que marcan la diferencia:
Cocina los fetuccini al dente, es decir, firmes al morder. La pasta seguirá cocinándose un poco al mezclarse con la salsa caliente. Si la dejas muy cocida desde el principio, terminará demasiado blanda.
No te olvides de reservar agua de la pasta. El almidón que suelta es un emulsionante natural que ayuda a que la salsa se adhiera mejor a los fetuccini y le da una textura más cremosa y sedosa.
El secreto de una salsa blanca cremosa para pastas sin grumos es mover sin parar mientras agregas la leche y cocinas. Usa un batidor de mano y no te separes de la olla.
Una pizca de nuez moscada recién rallada realza el sabor de la salsa blanca de una manera increíble. No te pases, solo un poquito.
Para que el empanizado de panko quede bien crocante y dorado, fríe en abundante aceite caliente, no en una sartén con apenas una capa. Así el pollo "flota" y se cocina parejo.
Antes de sazonar y empanizar, seca las pechugas de pollo con papel toalla. Esto ayuda a que la harina se adhiera mejor y el empanizado no se desprenda al freír.
La salsa blanca tiende a espesarse al enfriarse y la pasta a absorber líquido. Sirve el plato inmediatamente después de mezclar para disfrutar de su mejor textura.
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Si sobró pollo empanizado, córtalo en tiras y úsalo como relleno para un sándwich con lechuga, tomate y mayonesa. Un almuerzo rápido y delicioso.
Mezcla la salsa blanca con pollo desmenuzado, forma bolitas o croquetas, pásalas por huevo y pan rallado y fríelas. Un aperitivo crocante por fuera y cremoso por dentro.
Los fetuccini (sin salsa) pueden convertirse en una ensalada de pasta fría. Mézclalos con tomate cherry, aceitunas, atún y un aliño de yogurt o mayonesa.
Usa la salsa blanca como una de las capas para preparar una lasaña rápida con láminas de pasta, pollo desmenuzado y queso gratinado. ¡Una delicia!
Si hiciste pollo al panko de más, córtalo en tiras pequeñas y guárdalas. Son perfectas para incluir en la lonchera de los niños, solas o con un poco de salsa de tomate para untar.
En Metro queremos que cocines rico, variado y sin complicaciones. Por eso, para esta receta de fetuccini en salsa blanca con pollo al panko, hemos seleccionado ingredientes de calidad y al mejor precio.
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